Sacos de Semillas

Es un producto ecológico y natural.

Estos saquitos sirven para muchas dolencias que podemos tener a menudo y aunque no son muy graves, son de lo más molestas:


  • Dolores musculares, de espalda por culpa del trabajo, de cervicales, menstruales, tendinitis o tortícolis. También se pueden usar simplemente para calentar la cama en
    días de frío.
  • Los dolores musculares son algo habitual en las personas que tenemos una vida ajetreada.
    El estrés, el exceso de actividad, las malas posturas… son las que hacen que los músculos se sobrecarguen y acaben por doler.
    Casi todos nosotros hemos tenido en más de una ocasión dolor muscular. Esto es lo que hace que necesitemos echar mano de algunos remedios.
    La aplicación de calor es uno de ellos.
  • Con la llegada del frío los dolores musculares suelen agravarse debido a la contracción de los músculos a causa del descenso de temperaturas.
    Los estiramientos son una buena ayuda a la hora de aliviar tensiones musculares y
    conseguir así evitar el dolor, pero otros remedios como los sacos de semillas son una buena alternativa para mejorar mucho más este malestar.
    • COMPOSICIÓN DE LOS SACOS
      Como su nombre indica, los sacos de semillas están rellenos de semillas de trigo, cebada y espliego de lavanda natural.
      Las semillas lo que aportan es un calor seco sobre la parte a tratar, adaptándose a la perfección a la misma y la lavanda nos ayuda con su beneficio relajante.

      SU FUNCIONAMIENTO
      Dependiendo de si lo usamos en frío o en calor tendrá distintos fines.

      EN CALIENTE:
      Simplemente lo que debemos hacer es calentarlos para poder aplicarlos sobre la parte afectada.
      Para calentarlo, solo necesitamos meterlo en el microondas unos 2 o 3 minutos, dependiendo de la potencia del aparato. De todas formas, al principio es mejor ir calentándolo poco a poco para comprobar cuál es el tiempo recomendable.

      No debe quemar, pues si esto sucede nos podemos hacer daño.
      Si no tienes microondas y lo quieres calentar en el horno, tienes que envolverlo en papel de aluminio y meterlo unos 7-10 minutos.
      Y sin mas, colocar el saquito sobre la parte afectada.

      La función de estos sacos calientes es la de activar la circulación de la parte sobre la que se aplican.
      Mantener durante unos minutos el saco de semillas caliente aliviará parte del dolor y conseguirá que la parte afectada comience
      a reponerse del trauma. Lo mismo que podemos usar estos sacos de manera caliente lo podemos hacer en forma de frío.

      EN FRIO:
      En frío también pueden ser muy beneficiosos, como por ejemplo para los dolores de cabeza, bajar la fiebre, esguinces, moratones,
      picaduras de insectos, para los párpados cansados… Y para que se mantenga a esta temperatura lo único que hay que hacer es envolverlos en plástico
      y meterlos al congelador, manteniéndolos ahí dentro hasta que lo necesites.

      Como veis estos saquitos, hechos con productos naturales, son muy útiles para multitud de dolencias y nos ofrecen una sensación de alivio y bienestar cada
      vez que los usamos.